Del
caos generador
Describir lo impredecible como si fuera
un estado natural. Sin mayores sobresaltos.
Como quien ve la lluvia caer mientras se
moja y lo disfruta.
Ese fue el tono que mantuvo Rodrigo Fino,
presidente para Latinoamérica de
la consultora de diseño García
Media, mientras compartía su visión
sobre “Tipografías, caos y
otras incertidumbres”, el sábado
29 de octubre en el micro cine del Centro
Cultural Recoleta, invitado por el grupo
t-convoca.
Siempre anecdótico y jovial, expuso
sus procesos sin reserva. Pero aclarando
que el suyo no es un modelo para armar.
Todo lo contrario. Evitó develar
fórmulas mágicas porque, según
opina, no existen. Sugirió, mejor,
dejarse seducir por los procesos creativos
indeterminados. Por caóticos que
fuesen.
Desde la matriz. Fino arrancó hablando
de García Media, la empresa que representa.
Con oficinas en Buenos Aires, Estados Unidos
y Alemania, esta consultora ha estado involucrada
en los recientes procesos de rediseño
de diarios como The Miami Herald, The Wall
Street Journal, The Observer (edición
dominical de The Guardian, en Londres) y
Libération, considerado alguna vez
“la dama sofisticada de los intelectuales
franceses de izquierda”.
Concluida esta primera etapa, dio paso
al meollo del asunto: Mostrar con el ejemplo.
Así compartió experiencias
puntuales a la hora de abordar la creación
de nuevos diseños. Con entereza,
pero sin temor a burlarse de sus propios
aciertos y desencantos.
De la maraña de anécdotas
se desprenden cosas interesantes.
La tipografía como punto de partida.
El contenido lo es todo. Sin información
de calidad, no hay periódico ni revista
que valga. Y considerando que el 85% de
un medio escrito es texto, para Rodrigo
Fino es esencial plantearse la creación
a partir de la tipografía.
Para ello, él y su equipo de trabajo
se sumergen en la observación. Analizan
con lupa la evolución del medio,
así traducen su personalidad en términos
tipográficos y entonces tiran una
idea. Eso como aproximación general,
porque, según confiesa, se deja llevar
por la intuición. Y lo hace gustoso,
aunque luego no funcione a la primera y
tenga que seguir buscando.
Fino no cree en las recetas. Tampoco en
seguir tendencias de moda que solo representan
“la sensibilidad estética de
un determinado segmento del mercado”,
alega. El prefiere hacer camino al andar.
“Nosotros no trabajamos con una idea
predeterminada. Trabajamos pensando, aunque
sea muy caótico, en que sea un camino
a recorrer, un proceso creativo y no un
proceso determinado apriori”. Sin
dejar de escuchar a los jugadores de casa.
“Nosotros planteamos que nadie sabe
más del negocio del periódico
que el propio cliente. Y para que resulte
divertido rediseñarlo o diseñarlo,
además de interesante y aportarle
valor al producto, tiene que ser un camino
a recorrer”, agrega.
Con niebla en la cancha. La pregunta es
tan obvia que lastima, ¿por qué
aferrarse a la incertidumbre?
Para Rodrigo Fino, el desconcierto es justo
y necesario. Piensa que un periódico,
determinado por la precisión en su
producción diaria, necesita ser sometido
a un trabajo de experimentación y
búsqueda cuando se decide replantearlo
gráfica y editorialmente. Y siendo
este un acto creativo, debe ser intuitivo
y caótico. Pero, no por eso carente
de criterio editorial.
“La realidad es disruptiva. Los diseñadores
debemos aprender a trabajar en ese contexto.
Sin adrenalina no puedo diseñar.
El día que crea que lo que pensé
en el primer boceto es lo que finalmente
saldrá, me dedico a hacer chorizos,
que es más o menos lo mismo”,
confiesa luego de la charla.
También puede ser divertido. Ya
en la recta final, la tercera parte del
encuentro estuvo dedicada a los diversos
tipos de letras y cómo descubrir,
a través del juego de variables,
las posibles soluciones gráficas
qué proponen. Algo que Fino dice
disfrutar mucho.
El explica que García Media no produce
tipografías y tampoco está
interesada, por ahora. Trabajan con lo que
ofrece el mercado.
Buscan fuentes que tengan contraste y puedan
ser utilizadas en diferentes estructuras
de información. También simpleza,
que no sean muy rebuscadas, pues dependen
de la sensibilidad estética del cliente.
Eso sí, debe ser al mismo tiempo
elegante y con mucha personalidad.
Todo eso en una sola. Algo más:
generar reacción. “El lector,
cuando va a las páginas de cualquier
periódico, ya tiene claro lo que
pasó al día anterior y lo
que le interesa saber. Por lo tanto, hay
que seducirlo y la tipografía es
una parte de esa seducción”,
explica. Se trata de procurar confort y
provocar impacto.
Rodrigo Fino advierte además que,
si bien hay diseñadores que no hacen
juicios valorativos, él sí
considera que hay “tipografías
entrañablemente mediocres que no
sirven para nada”. Así como
piensa también que un tipo de letra
no es efectivo en sí mismo, sino
que depende del uso que tendrá en
la pieza que se diseña.
Para decir adiós. Luego de una hora
de charla, aproximadamente, los asistentes
aprovecharon para apreciar algunas ediciones
de The Observer y Libération que
el expositor trajo de muestra. Algunos dispararon
preguntas. Mientras otros, los menos, decidieron
conversar y hacer bulla con total impunidad.
Ese caos no fue productivo. Lastimosamente.
Roberto
Quintero
De caos, un poco; de tipografía,
muchísimo
El sábado 29 de octubre Rodrigo
Fino reflexionó en T-Convoca sobre
el concepto de caos aplicado al diseño
de periódicos. Abrió su impecable
presentación explicando criterios
y características del trabajo cotidiano
al frente de García Media Latinoamérica:
qué hacen, cómo trabajan,
de qué están orgullosos.
Describió manifestaciones del caos
y la incertidumbre: lo interdisciplinario,
la aparente contradicción entre trabajo
colaborativo y a la vez individual. Lo vertiginoso,
lo simultáneo, lo hiperconectado...
Destacó la importancia de saber
ver para poder proponer mejores soluciones,
confrontó la idea de rediseñar
un periódico con la de repensar integralmente
el producto a cinco, a diez, a veinte años.
El primer caso que expuso fue el rediseño
del periódico Libèration,
que se publica de lunes a viernes en Francia.
Explicó por qué, más
allá de la necesidad de sumar recursos
visuales, la acción del diseñador
debe abocarse a fortalecer la unidad de
la información.
Mostró bocetos, prototipos y páginas
reales. Qué piensan, qué proponen
y cómo resulta. Describió
experiencias de su relación con los
trabajadores y las autoridades de Libèration.
Explicó con sencillez por qué
respetó una decisión tipográfica
que no le parecía correcta. Desestructurado
y abierto, aceptó preguntas de la
concurrencia durante el transcurso de su
charla.
El segundo caso expuesto fue el rediseño
de The Observer, periódico dominical
del mismo grupo que publica el diario The
Guardian en Inglaterra y que cuyo rediseño
saldrá a principios del próximo
año. Una vez más, exhibió
modelos y páginas reales, mostró
respeto y reconocimiento ante los conocimientos
y la experiencia del cliente. Afirmó:
«Nadie sabe del negocio tanto como
el cliente mismo».
Más adelante, sostuvo que el éxito
de una publicación no radica en una
sola variable, mostró pruebas de
impresión pertenecientes a un proyecto
mexicano y se refirió a varios de
los aspectos productivos, otro de sus fuertes.
Cerró el caso con comentarios incisivos
sobre los criterios de elección tipográfica
para The Observer y la calurosa aceptación
por parte de los trabajadores del periódico.
Así abrió el último
acto: una vertiginosa descripción
de motivos y preferencias tipográficas
en sus trabajos más recientes (véase
reseña de Alejandro Paul). Con ritmo,
pero también con tiempo para detenerse
en los detalles, mostró todo lo que
sabe de tipografía. Analizó
fuentes de Font Bureau, Font Shop, Jim Parkinson,
Gerard Unger y Jonathan Hoefler: Relay,
Hermes, Amplitude y Dispatch; Scala Sans;
Balboa; Coranto; Chronicle, Mazarin, Leviathan
y Strada.
Mientras Rodrigo hablaba, los asistentes
leíamos el diario. Pero no por desinterés,
sino con curiosidad y asombro por la calidad
y la envergadura de los proyectos. Pudimos
disfrutar ejemplares de los trabajos más
recientes de García Media. Rodrigo
respondió todas y cada una de las
preguntas. Una jornada intensa, un expositor
generoso. ¡Que se repita!
Pablo
Cosgaya
La letra diaria
Los apasionados a las letras no descansamos
ante ellas ni un segundo tratando de encontrar
esa mínima diferencia, ese detalle
que embellezca nuestro trabajo. En el caso
del diseño de periódicos esa
belleza pasa por encontrar esa tipografía
que sea legible, que funcione bien sobre
el papel prensa, que no distraiga, que sea
rendidora y que, además, tenga buenos
colores para poder gritar cuando la noticia
lo requiera.
García Media trabaja casi exclusivamente
con Hoefler & Frere-Jones (www.typography.com)
y puede disfrutar del uso de Mercury (una
tipografía desarrollada en 4 grados
para texto y 2 categorías distintas),
o de Whitney (una sans serif corporativa
de un museo y ahora comercializada), además
de un amplio catálogo que Hoefler
ofrece para cada nuevo proyecto.
Sorprende ver ejemplares de catálogo
impresos sobre papel de diario, mostrándonos
su uso, como también la relación
estrecha de la fundidora con el cliente
a la hora de ofrecer nuevos especímenes.
Rodrigo Fino nos muestra sus preferencias
por el catálogo de Font Bureau (Relay,
Stainless entre otras). Nos cuenta que utiliza
también los servicios de Jim Parkinson
(tipógrafo de la costa oeste de EE.UU.,
quien diseñó para García
Media el logo de la revista argentina y
futbolera "El Gráfico".
Para Rodrigo Fino, el juego también
está abierto a la tipografía
producida en Argentina. Un desafío
difícil por cierto, no por la calidad
de la producción local, sino por
cuestiones de tiempos, marketing y servicio.
Nos deja pensando. ¿Podremos?
Alejandro
Paul
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