Detalles,
detalles, detalles
En el encuentro de junio se presentó
José Scaglione en t-convoca.
Para comenzar, hizo un racconto de su recorrido
por la Universidad de Reading, en donde
cursó el MA in Typeface Design. Se
trata de una reconocida Universidad cuya
propuesta educativa se enfoca en áreas
muy específicas del conocimiento.
Uno de sus principales propósitos
es impulsar la investigación en distintos
campos, como la Tipografía. Cuenta
con un destacado equipo docente, visitantes
de renombre y una infraestructura muy adecuada.
Un indicio fue su impresionante biblioteca,
en donde sería posible pasar toda
una vida sin terminar siquiera de ver todo
lo que hay allí.
En Reading también tomó contacto
con estudiantes de distintas regiones del
mundo y docentes de la talla de Gerry Leonidas,
Gerard Unger y James Mosley que ofrecieron
una guía tan sólida como exigente.
La formación del MA in Typeface Design
contempla 2 módulos: el académico
y el práctico. Desde el académico
se profundiza en distintas esferas de la
Tipografía, como Historia, Tecnología,
Diseño y contexto, Alfabetos no latinos
y Estudio de casos entre otras.
Luego nos introdujo en uno de sus proyectos
tipográficos. Tuvo la oportunidad
de redigitalizar Fabula, un trabajo de lettering
diseñado por Sue Walker para las
tapas del Collins Children Dictionaries.
La tarea consistió en reformular
la propuesta mediante el ajuste de sus trazos,
buscando un mayor equilibrio entre los diferentes
caracteres y homogeneizando algunas proporciones
para lograr un adecuado funcionamiento en
títulos. De este modo, el proyecto
original de lettering se convirtió
en una tipografía. Es importante
recordar, de acuerdo a lo que Scaglione
expuso, las diferencias entre escritura,
lettering y tipografía. La escritura
implica la producción de signos mediante
un solo gesto. Por su parte, el lettering
crea una representación única
de las formas para una sola ocasión,
pero admite un mayor grado de elaboración
y puede involucrar diversas técnicas.
Por último, la tipografía
es diseñada para su reproducción
a través de prensas, impresoras,
monitores, etc.
A raíz de estos condicionantes que
plantea el mundo tipográfico, Scaglione
propone comenzar a trabajar con un brief
muy ajustado en base a lo que se intenta
lograr. Y sostuvo la necesidad de tener
siempre presente la finalidad de la fuente:
libros, revistas, guías telefónicas
o pantallas varían en cuanto a sus
condiciones de reproducción, y por
lo tanto se modifican las posibles restricciones
técnicas y por ende la metodología
de testeo.
Posteriormente contemplamos el desarrollo
de Athelas. Esta tipografía es su
principal proyecto dentro del módulo
práctico del MA in Typeface Design
de Reading, y se inspira inicialmente en
Baskerville, una de las fuentes de uso mas
extendido para la composición de
libros en Gran Bretaña. Su proceso
de diseño es extenso, con un gran
número de versiones, producto del
ajuste de lo que ya se percibe como el eje
de esta presentación: los detalles.
En ocasiones, se trabaja en proyectos de
tipografías para textos con un fuerte
respeto por la estructura de los caracteres
pero, a la hora de otorgarle una mayor personalidad,
se pone todo el énfasis creativo
en los terminales de los trazos, siendo
estas zonas especialmente sensibles. Por
este motivo, el expositor sugirió
trabajar primero en los aspectos básicos
como proporciones, modulación y otros
elementos estructurales ya definidos en
el brief, y luego pasar a los detalles como
los remates o los serifs.
Detalles, detalles, detalles…
Es que ciertos detalles no pueden ser ignorados.
A veces una ínfima diferencia de
proporciones en el lugar equivocado, alcanza
para que la fuente entera deje de fluir.
Encuentros de curvas con trazos rectos,
remates, ligeras inclinaciones, serifs y
ajustes ópticos toman la palabra
a la hora de definir una tipografía.
Y en algunos de estos detalles se juega
la suerte de todo el set de caracteres.
En cierta forma, Athelas propuso una fuga
a las limitaciones que imponen los medios
digitales, medios en los que su diseñador
suele trabajar. Es la nostalgia por la tinta
y el papel. Su versión itálica,
angulosa, estilizada y con ciertas reminiscencias
caligráficas, complementa la versión
Roman, junto con la Book y la Bold.
En Reading se recomienda comenzar con una
serie limitada de caracteres. Esto permite
concentrarse en los rasgos fundamentales
de las letras, hasta lograr un resultado
óptimo. Se diseña, se corrige,
y se pueba. Y se vuelve a corregir. Para
el testeo de estos primeros esbozos se utiliza
la palabra “adhesion”. La idea
es que en estos escasos 8 caracteres se
puedan observar las características
esenciales de toda la fuente. José
Scaglione propone, además, la conjunción
de letras “video span” ya que
allí se concentra un mayor número
de situaciones estructurales de la tipografía
que se está diseñando, dado
que en esta pequeña frase tenemos
ascendentes, descendentes, oblicuas, redondas,
etc. Esto permite tomar una gran cantidad
de decisiones respecto a color, rendimiento,
contraste y terminales trabajando en una
serie limitada de opciones. De esta forma
se agiliza el proceso, porque es mas sencillo
corregir el contraste de 9 caracteres y
no de 26.
La organización en el proceso de
diseño fue otra de las propuestas
implícitas. La recomendación
es llevar adelante un registro de los innumerables
cambios que se van realizando en distintas
etapas del trabajo, por que esto permite
conocer que se modificó y en que
momento. De esta manera obtendremos un mapa
más certero del recorrido de nuestros
proyectos.
Más allá de las escuelas
de diseño, sus metodologías
y discursos, es importante destacar el aporte
personal que hace el diseñador desde
su experiencia en el desarrollo del proyecto,
lo cual aporta una nueva mirada al diseño
tipográfico.
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