La charla de los Calígrafos de la Cruz del Sur la esperamos con ganas, de eso no hay duda. Finalmente y para alegría de todos los participantes, logramos concluir el año con ellos. La experiencia resultó desde todo punto de vista gratificante, ya que pudimos terminar el ciclo 2004 con una de esas charlas que hablan profundamente de nuestra disciplina y de nuestros intereses tipográficos.
A mi entender, la caligrafía cumple el rol de madre de los tipógrafos, nos enseña a caminar, nos corrige cuando cometemos errores, y es a quien recurrimos cuando estamos confundidos o en problemas. Es entonces cuando este complejo proceso de dar los primeros pasos parecería menos dificultoso de la mano de los Calígrafos de la Cruz del Sur ¿Será que algunos de ellos son diseñadores devenidos calígrafos, con lo cual entienden nuestras preguntas y cuestionamientos? ¿Será que la caligrafía y la tipografía siguen hermanadas más de lo que creemos, aún después de tanto tiempo…?
La charla comenzó con un recorrido muy escueto sobre la historia de la caligrafía. En sus inicios, contaban, estuvo ligada estrechamente a la historia de la escritura para luego, con el surgimiento de la imprenta de tipos móviles, separarse definitivamente hasta el día de hoy, donde ambas disciplinas llegan a ser completamente suplementarias. Este fue, a mi entender, uno de los temas claves de la charla: la caligrafía se ve obligada a reinventarse a partir de que la necesidad que en su momento la gestó, ya no requirió más de ella.
De este modo, el recorrido que comenzó con los escribas terminó con Brody Neuenschwander quien escribió (o caligrafió) en los cuerpos de los actores del film "The pillow book". Este es un contundente ejemplo de cómo la pregunta inicial sobre cuál era el futuro de la disciplina se responde en la actualidad sin mayores problemas y con los mejores augurios.
La charla continuó con una pequeña exposición de los trabajos del grupo. El mismo se conforma de distintas personalidades, inquietudes, procesos y experiencias, lo cual se evidencia en sus trabajos que dan como resultado piezas extremadamente heterogéneas. Algunos de los trabajos que mostraron van desde la impronta plástica en el caso de Naab, hasta la búsqueda dentro de la escritura arábiga en el caso de Soria, pasando por lugares tan disímiles como el guiño porteño en Sanguinetti, la caligrafía como objeto escultórico en Youssefian o la búsqueda del límite de la composición y tensión del trazo en Roballos y Pujol.
Actualmente y en forma paralela al desarrollo plástico, la caligrafía está encontrando su lugar dentro del mercado: nos mostraron las posibles utilizaciones de la caligrafía como herramienta de diseño en los casos de logotipos para productos, o como piezas de comunicación en sí mismas como las tradicionales invitaciones de casamiento. También otros casos poco comunes como la caligrafía tallada en anillos o el libro de viajes del protagonista del film "La puta y la ballena".
La exposición fue exhaustiva y didáctica, nos sirvió para entender la contemporaneidad de una disciplina tan cercana a la nuestra, pero a la vez tan particularmente diferente. |