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Mi idea fue compartir dos trabajos que no fueran particularmente bonitos en
cuanto al ajuste formal, sino afortunados o desafortunados en lo que hace a
su estrategia y rendimiento.
Hablar en primer lugar, como fue mi caso, plantea un problema de tono
(¿cuál debiera ser la voz legítima?) y de contraste (las restantes
presentaciones cambian el valor de la primera). Lo cual produce una
sensación muy agradable. En este sentido, resultó interesante la permanente
referencia de cada uno de los participantes a lo dicho por otros.
Mi bella: un proyecto de diseño de información, que se originó en un
hermético y complejísimo esquema de flujo de datos y concluyó en un
amigable diagrama. La bestia, una marca gracias a la cual aprendimos que
decir que no a tiempo puede ser bueno para un trabajo.
DG Carlos Carpintero
Se hace camino al andar
De nuestras bestias, dos fueron prehistóricas y una contemporánea. Todas,
aberraciones tipográficas. Las prehistóricas tienen el amparo de la
inexperiencia: condensaciones que vuelven anormal un signo (desconocíamos la
existencia de familias ultra condensadas), ligaduras puestas en una palabra
con espaciado positivo (las habíamos descubierto, pero no conocíamos su
función relacionada con el color tipográfico). La tercera, una Horrible
Viuda (la última sílaba de la palabra final de una nota, quedó bajo el
título de la siguiente) en una publicación de hace un año. Lo único bueno de
las bestias es que aprendimos lo qué no hay que hacer.
Las bellas fueron una anciana y una recién salida de la imprenta. La anciana
fue Bastardilla, una revistita formato A7 que hicimos en 1991 con Héctor
Gatti y Carlos Gandolfo, con espíritu experimental con el fin de difundir
conocimientos tipográficos.
La segunda fue la revista Lucera del CCPE/AECI, compuesta en Pradell (Andreu
Balius) y Fontana ND (Rubén Fontana), de puesta flexible según la nota.
Nos resultó útil criticarnos, mostrar con qué y a partir de qué cosas
aprendimos y aprendemos, ver qué hacen los otros para resolver alguna
situación y por sobre todo conocernos más, no sólo los hallazgos, sino
también las metidas de pata.
¡Ojalá haya más!
Pablo Cosgaya / Marcela Romero
Bien vs. Mal
O de la gráfica maniquea
Una reflexión inútil
Lo que nuestra cultura positivista y materialista plantea en términos
antagónicos irreconciliables, los orientales con su perspicacia cultural,
sabedores desde siempre que en la apoteosis de cada término de la dualidad,
está presente el germen del opuesto, diseñaron un maravilloso logo: el Yin
Yang. Cuyas aplicaciones y cuantioso merchandising urbe et orbi funciona
tanto para una cremita como para una empresa de construcciones, que si
hubieran establecido copyright ¡reíte de Bill Gates! Luego pensé que la
consigna «el Bello y la Bestia», arteramente pergeñada para mostrar
impúdicamente nuestras deshonras, menos que para rendir memoria a nuestros
contados y esforzados logros, era una oportunidad para cuestionar/se cuanto
de lo uno habría en lo otro. De ese modo, mucho más que una arbitraria
selección de nuestros supuestos esperpentos y nuestras pretendidas glorias,
la propuesta podría implicar un juicio de valor ético y moral acerca de
nuestros criterios de ponderación propios y ajenos. Un loable propósito,
tanto como un amable despropósito y un juicio fingido, al que sólo le
hubiera faltado el capirote y la coronita de laureles de papel crepé,
entregados por sórdidos bufones o rotundas Walkirias con fondos ad-hoc de
cartón pintado según correspondiera, al completar cada exposición. Frustrada
esa intención en lo que a mí respecta y cualesquiera otras ciertamente, me
limitaré a esbozar una suscinta crónica de lo que me atreví a mostrar:
En lo que atañe al Mal, perpetré un packaging aparentemente bastante
decente, dentro de sus limitaciones. Lo opinable no estaría por el lado de
la gráfica o no tanto, sino por el de la aplicación, pues se trataba de un
prosaico desodorante para inodoros. Posteriormente, me empeñé en demostrar
como se puede diseñar un emotivo póster en defensa de los derechos del hijo,
comportándose como un perfecto cretino: la pieza ostenta una dramática
imagen fotográfica con pretensiones artísticas, mostrando a un niño llorando
desconsoladamente. El «detalle» que taimadamente se revela al final, es que
se trataba del propio hijo del diseñador en una situación de angustia
extrema, a quién en lugar de asistir de inmediato en su desconsuelo, el muy
canalla corrió a buscar la cámara para tomar una atractiva foto.
El Bien fue intentado mostrando un aviso gráfico minimalista del Día de la
Publicidad, diseñado para una agencia de publicidad, apelando exclusivamente
a recursos tipográficos, cosa harto inusual para ese tipo de empresas.
Concluyendo con la familia de logotipos «Por toda la vida», premiada
localmente, que andando el tiempo y los recursos tecnológicos, intensos
rediseños mediante, se convirtieron en el diseño tipográfico «Zootype»,
premiado varios años después en Alemania, que a su vez más tarde se expandió
a una familia de cuatro variantes, para inocultable satisfacción del
diseñador, que desde ese entonces, no hace más que rugir, croar y cacarear
de contento. Los asistentes solo lograron callarlo tirándole un palito al
piso inferior del CCR.
Víctor García
A puertas abiertas
Fue interesante que los diseñadores abramos las puertas de nuestros
proyectos para la discusión / diversión.
Particularmente pienso que muchos casos fueron exagerados y tal vez lo que
nuestra cabeza de ³diseñador² nos dice que es feo visualmente para el
negocio de la marca fue efectivo y es lo que la marca necesita.
Disfruté mucho y es un paso muy importante que decidamos contar "nuestras
miserias" sin importar si quedamos como diseñadores no tan buenos.
Siempre es positivo reírnos un poco de nosotros mismos.
Gracias por la invitación.
Diego Giaccone
Desafíos
Mi bella es el packaging para underwear de Hermanos Estebecorena. Fue un
desafío de producción, porque el pedido que tenía era el de un pack
diferenciado, pero con un presupuesto muy pequeño para hacerlo... HE es una
marca que se define por su atención a los detalles y a la funcionalidad en
las prendas que diseñan, y el proyecto de la línea de ropa interior sigue la
misma dirección. Lo que hicimos fue buscar en el mercado cajas que pudieran
resultar interesantes, para agregarles después la imagen, y que a la vez
fueran fáciles de guardar en cantidad. Después buscamos una imprenta chica
pero que imprimiera con buena calidad, ya que los boxers son de 20 colores
diferentes y necesariamente los imprimimos en cuatricromía. Las tapas las
estampamos por serigrafía a un solo color. Y respecto del diseño, con HE
trabajamos siempre con ilustraciones y texto, para reforzar el perfil
técnico de la marca, y ese fue la idea que desarrollamos para este pack, que
parece simple pero que si lo miran de cerca está lleno de detalles e
información.
Mi bestia por el contrario, es fruto de la irreflexión. Fue hecha en una
tarde a pedido de mi cliente que se acordó de un día para el otro que tenían
que "vestir" una vaca para el cow parade. Y sobre esta bestia no tengo mucho
más para decir, salvo que me da un poco de vergüenza.
Mariana Pariani
Dr. Jekyll & Endogamia Gráfica
En primer lugar sentía que mis experiencias navegaban por el medio de lo
bello y lo feo o que las mas interesantes y las mas arduas habían transitado
ese camino.
Mostré un paradigmático caso donde había que hacer algo lindo de algo feo
(un producto para el meteorismo).
Algunos logros en la marca y en el packaging corrían riesgo de naufragar en
un océano kitsch y bizzarro, y la folletería se podría decir que naufragó
ante la petición del cliente de un elemento decididamente desaconsejable:¡Representar el meteorismo con una garrafa! A pesar de todo, (y gracias a la
virtud y simpatía que logró el ilustrador) la campaña funcionó. ¿Será una
prueba de que los médicos no son un público exigente?
Ante el desafío de mostrar lo bello y lo feo me sonaba a que faltaba un
tercero en discordia: Lo malo.
Lo malo y lo peor para un diseñador es cuando NO IMPORTA SI EL TRABAJO ESTA
BIEN O MAL.
Esto se da cuando en la gestíón del trabajo, el cliente y la agencia
mantienen una relación "carnal" en la cual lo que importa son los dividendos
y nada más. Precios inflados y devoluciones sospechosas son prácticas que
van en detrimento del trabajo y de la sociedad toda.
En particular creo en el trabajo; creo que la creatividad y el sacrificio
nos liberan y nos dan la posibilidad de ser lo que todavía no somos. Cuando
un DG no puede valorar su trabajo esta "alienado" (en términos marxistas), o
pierde la dignidad (para humanistas y cristianos).
El trabajo existió antes que el dinero y es mas importante que éste.
Cuando los valores se revierten se abre la caja de Pandora y salen de allí
todo tipo de gráfica absurda y sin alma.
Juani Siwak
Errar y aprender
La muestra de la Bella y la Bestia arroja interesantes resultados en
diferentes niveles. Uno de los mas llamativos, en mi opinión, es que los
ejemplos de trabajos considerados erróneos, los menos atractivos y los que
sentimos mas vergüenza de mostrar, son sin lugar a dudas mucho mas
interesantes y constructivos desde un punto de vista pedagógico. Porque al
fin y al cabo, todos aprendemos de nuestros errores y pasos en falso. Desde
este punto de vista el análisis crítico de trabajos existentes aporta
invaluable experiencia a todos los diseñadores, ya sean éstos principiantes
o profesionales con largos años de trabajo a sus espaldas.
Otra de las cosas que rescato, ya focalizando a nivel tipográfico, es que
aunque un trabajo sea muy atractivo en cuanto imagen, éste puede pasar a
pertenecer al grupo de las "bestias" si su tratamiento tipográfico no es
correcto, no cumple su cometido o está basado en modismos pasajeros.
José Scaglione
"La risa, remedio infalible".*
Cierre del año en t-convoca, los "diseñadores" nos quitamos el "diseñador" e
hicimos autocrítica, cosa que nos vendría bien hacer más seguido, ya que en
estas situaciones los buenos trabajos son exhibidos naturalmente.
Otra reunión en la que aprendimos de los otros y sobre todo de nosotros
mismos, a través de una exposición en la cual la risa no fue una burla.
(*) Título de la sección de chistes de la revista Selecciones del Reader
Digest.
Eduardo Rodríguez Tunni
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