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La última charla de 2007 estuvo a cargo de Alejandro Lo Celso. Diseñador Gráfico y Tipógrafo argentino, más precisamente cordobés, desarrolla actualmente su actividad profesional y académica en Mexico DF.
Sin temor a equivocarnos podemos afirmar que estamos ante un hombre de letras. Sus pasiones asoman en su obra tipográfica, así como en la predilección a la hora de tributar (y de algún modo interpretar) a destacados autores argentinos.
En el inicio de su presentación, Lo Celso propone un recorrido muy didáctico a través de una breve historia de la Tipografía, trazando un correlato con los movimientos artísticos y las estéticas posteriores al surgimiento del tipo móvil en Europa, sin por esto olvidar los antecedentes orientales que probablemente inspiraron la empresa de Gutenberg. Como resultante, se obtiene también una clasificación tipográfica.
Al abordar cuestiones complejas, Lo Celso ofrece múltiples complejidades en sus explicaciones, proponiendo simultáneamente lugares fácilmente accesibles y los aspectos mas refinados del universo tipográfico, sin renunciar al rigor académico. Mas bien al contrario, sus reflexiones dejan entrever un conocimiento profundo de cada uno de los aspectos tratados. Por este motivo, resulta de interés para estudiantes, tipógrafos o amantes de las letras.
El segundo capítulo de la presentación tuvo que ver con la presencia del ritmo en la Tipografía, para luego dar paso a distintos aspectos de las familias tipográficas, tales como variables, mayúsculas, minúsculas, y otros más específicos como altura de x, ascendentes y descendentes.
Poco después apareció en escena Roberto Arlt, a través de sus diversas facetas: el periodista, el inventor, el narrador de un Buenos Aires desencantado. Fueron ilustrativas las palabras de Raúl González Tuñón en la entrevista que le realizara Juan “Tata” Cedrón, donde cuenta que los personajes de la ficción de Arlt no son otra cosa que el calco de una realidad sórdida, pero realidad al fin, infrecuentemente puesta en palabras por aquellos años. En esta misma entrevista (reproducida en el encuentro), Tuñón cita a Roger Bacon, cuando en 1240 invita a “Contemplar el mundo”, frase que el poeta sintió casi como una revelación. Vale la pena citar ahora al propio Tuñon cuando confiesa que: “… contemplando el mundo se aprenden más cosas que encerrándose años y años en una biblioteca como hicieron muchos escritores. Contemplando el mundo uno aprende a luchar por todo aquello que pueda embellecerlo y contra todo aquello que lo afea”.
Lo Celso retornó entonces al Barroco, a la Escuela holandesa (destacando el trabajo del húngaro Miklós Kis), la tradición tipográfica en Europa del Este, para llegar finalmente al Rococó, capítulos con frecuencia desfavorecidos por la historia de la Tipografía. Entonces fue posible establecer ciertos vínculos con la tipografía expresionista. Y es aquí en donde entró nuevamente Arlt en escena, aunque esta vez nos referimos a la familia tipográfica. Por cierto, no deberíamos olvidar tampoco algunas imágenes mexicanas que acompañaron un tramo de la charla, las cuales contextualizan la etapa actual en la obra de Lo Celso.
Arlt, la tipografía, fue concebida allá por 2005. Contiene 27 variables: Blanca, Gris, Negra y Supernegra. Incluye itálicas, versalitas y una versión para títulos. Además, sumando un eje original, la familia propone una serie de 7 variables-locos entre las que podemos citar, por ejemplo, a la Arlt 7L Jorobadito o bien a la Arlt 7L Juguete Rabioso.
Depués, preguntas y debate.
Cierre del año del ciclo T-convoca en la Fundación Gutenberg. Tal como señalaba el mismo Alejandro Lo Celso, a pocas cuadras de una de las últimas moradas de Roberto Arlt, quien de una manera algo descarnada también hizo propia aquella propuesta de Francis Bacon: “Contempla el mundo”.
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