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Patricia Zaietz y Javier Basile, jóvenes diseñadores y profesores de la FADU/UBA compartieron el 5 de septiembre pasado sus ideas y puntos de vista con la numerosa concurrencia a la reunión número 64 de T-Convoca.
La charla empezó con una descripción de usos y prácticas de la escritura y la lectura en los manuscritos medievales. Se explicaron las mejoras que introdujo la escritura carolingia, los cambios en la estructura, en la producción y en la noción misma de libro, al transformarse su soporte de rollo a códice. Se explicaron también los motivos del aumento sostenido de
lectores silenciosos, impulsado por la creciente alfabetización de los laicos y la creación de las primeras universidades.
Luego se analizaron los cambios tecnológicos, económicos, políticos y estéticos que provocó la introducción de la imprenta. Se describieron los principales tipos de escritura usados al momento de la creación de los primeros tipos movibles y el contenido que cada estilo representaba. Se
reflexionó sobre la canonización de la tipografía romana como principal referente formal de la tipografía occidental, poniendo en duda argumentos sobre la aparente mayor legibilidad de esos signos por encima de las tipografías góticas, más usuales en esa época (Pacioli, Durero, Lutero).
En tercer lugar se hicieron breves referencias a las motivaciones e implicancias de la revolución burguesa, las características sociales y estéticas del neoclasicismo, sus expresiones tipográficas (Fournier, Baskerville, Didot, Bodoni) y las referencias al Renacimiento. En cada caso, se describieron aspectos compositivos mediante la proyección de ejemplos impresos y se analizaron las características formales de grupos de letras pertenecientes a distintas familias tipográficas.
Se analizó luego la industrialización del impreso y se ejemplificó el crecimiento exponencial de la cantidad de pliegos/hora producidos por la imprenta en distintos periodos históricos (1450: 100 pliegos/h, 1814: 1000 pliegos/h, 1849: 20.000 pliegos/h). Se explicaron las causas de la creación de nuevos productos impresos (revistas, periódicos, fascículos) y el abaratamiento de su precio final, lo que significó el acceso a la lectura a otros sectores de la sociedad.
Se explicó en detalle la creciente inclusión de ilustraciones en la industria gráfica y el surgimiento del público infantil. Se analizó también la influencia del proceso industrial en el estilo de los impresos, debatiéndose sobre distintas interpretaciones de las posiciones sostenidas por William Morris y el movimiento Arts & Crafts.
Para finalizar, se reflexionó sobre una cuestión candente y actual: el monopolio del software y la derivada hegemonía de un puñado de tipos (Arial, Verdana, Times, etcétera). La exposición cerró con una cita de uno de los obreros del trágico 1 de mayo de 1886:
«Actuar sin pensar es tan inútil como pensar y no actuar»
George Engel, tipógrafo.
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