| |
El primer sábado de agosto la actividad convocante consistió en una visita a la Cooperativa Gráfica Patricios. La numerosa asistencia que se acercó en la fría mañana se encontró inmersa en un doble recorrido: por un lado la lucha de los operarios gráficos que lograron preservar su trabajo y constituir una empresa autogestionada y, por el otro, la descripción de las distintas máquinas y las tareas que actualmente tienen lugar en los talleres de Barracas.
Tras un largo conflicto gremial motivado por una sostenida falta de pago de salarios y un manejo irregular en la administración de la empresa, los trabajadores de los ex Talleres Gráficos Conforti iniciaron una dura etapa que hoy es recordada como “El aguante”, durante la cual 28 operarios ocuparon la planta para así evitar su desmantelamiento. Si la historia hubiera tomado otro carril, ¿cuál hubiese sido el derrotero de los trabajadores y sus familias? Finalmente, tras mediar fallos judiciales e intervención de la Legislatura porteña, la Cooperativa Gráfica Patricios, que integra una red de empresas recuperadas, logró la expropiación definitiva de las instalaciones a pagar en 20 años.
La visita estuvo guiada por uno de los 67 miembros de esta cooperativa gráfica, quien mostró a la comitiva las amplias instalaciones y la maquinaria que actualmente dispone para hacer frente a las solicitudes de clientes y amigos de la casa. Es que esta imprenta, que cuenta con gran potencial de producción, también recibe emprendimientos con fuerte compromiso social, como la revista Hecho en Buenos Aires, o bien pequeños y medianos encargos que quizás grandes imprentas no estarían dispuestas a aceptar debido a su baja rentabilidad. Por cierto, para una empresa cooperativa solidaridad no es una palabra hueca.
El punto neurálgico de la visita se concentró en la inmensa rotativa que reanudaba su funcionamiento en aquel preciso momento. Se trata de una Mitsubishi de 8 cuerpos con una capacidad que alcanza a imprimir 50.000 ejemplares por hora. Después de recorrer los sectores que remiten a las distintas etapas del proceso gráfico, la coincidencia en una idea, creo, fue unánime: afortunadamente las rotativas siguen girando.
|